La NASA descubre que los cinturones de radiación de Van Allen tienen "FUGAS"



Desde su descubrimiento en los albores de la era espacial, los cinturones de radiación de la Tierra o cinturones de Van Allen llamados así en honor de su descubridor: James Van Allen, continúan revelando nuevas estructuras y comportamientos complejos que todavía no se comprenden en su totalidad.

Esta visualización que publica la NASA se abre con una vista completa del cinturón de radiación, compuesto por electrones atrapados que circundan la Tierra.
El cinturón interior se extiende desde unos 1000 km por encima de la superficie de la Tierra hasta más allá de los 5000.
El cinturón exterior, que se extiende desde unos 15 000 km hasta unos 20 000 km, no afecta a satélites de órbitas altas/medias, como pueden ser los geoestacionarios, situados a unos 35 000 km de altitud.
Los satélites y la propia Estación Espacial procuran evitar los cinturones ya que la permanencia en ellos puede dañar los equipos de los satélites y la salud de los astronautas.
Ahora, las nuevas observaciones de misión de las sondas de Van Allen de la NASA, confirman que los electrones más energéticos, y por tanto los más peligrosos, no están presentes la mayor parte del tiempo como se pensaba anteriormente en el cinturón interior. Estos electrones se encuentran en el cinturón exterior y son empujados hacia el cinturón interior, más próximo a la Tierra durante las fuertes tormentas geomagnética y allí pueden permanecer durante muchos meses; pero por suerte son pocas las tormentas geomagnéticas los suficientemente potentes como para acusar este traspaso de electrones.
Los resultados se han publicado en un artículo en el Journal of Geophysical Research y demuestran que no es tanta la radiación en el cinturón interior como se suponía anteriormente; lo que es una buena noticia para naves espaciales que vuelan en la región.

-Fuente: Nota de prensa de la NASA.- 
Créditos de las imágenes: NASA's Scientific Visualization Studio
Cuadro del impacto de las tormentas geomagnéticas: NASA’s Goddard Space Flight Center/Mary Pat Hrybyk-Keith
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