Océanos extraterrestres: La NASA proyecta buscar vida en los océanos subterráneos de las lunas de Júpiter y Saturno



La NASA avanza en el conocimientos de los mundos océanos en nuestro Sistema Solar.
Dos misiones de la NASA están proporcionando nuevos detalles acerca de las lunas de Júpiter y Saturno, que guardan bajo su corteza de hielo enormes masas de agua. Es lo que comienzan a conocerse como "mundos océano", y que podemos encontrar en nuestro Sistema Solar y más allá en exoplanetas. Los resultados se han presentando en artículos publicados el jueves 13 de abril, por los investigadores de la NASA de la misión Cassini a Saturno, y los del telescopio espacial Hubble.
Los científicos de la Cassini anunciaron que en el océano de la luna de Saturno, Encelado, el hidrógeno puede ser el motor de una forma de energía química de actividad hidrotermal en el fondo marino de Encélado, y esta actividad que podría alimentar a formas de vida. Los microbios, si existen allí, podrían utilizar el hidrógeno para la obtención de energía mediante la combinación del hidrógeno con dióxido de carbono disuelto en el agua. Esta reacción química, conocida como "metanogénesis", ya que produce metano como subproducto, está en la raíz del árbol de la vida en la Tierra, e incluso podría haber sido fundamental para el origen de la vida en nuestro planeta.
Con este hallazgo, la nave Cassini ha demostrado que en Encelado, una pequeña luna helada a mil millones de millas más lejos del Sol que la Tierra, podemos encontrar todos los ingredientes para la existencia de vida. Aunque Cassini aún no ha descubierto si el fósforo y el azufre están presentes en el océano; pero los científicos sospechan que sí están ya que el núcleo rocoso de Encelado se cree que es químicamente similar a los meteoritos analizados y que contienen dichos elementos importantes para la vida.
La nave espacial Cassini detectó el hidrógeno en el penacho, o chorro, de gas y material helado pulverizado que expulsa Encelado, durante su última y más profunda inmersión a través del penacho, realizada el 28 de octubre de 2015. A partir de estas observaciones científicos han determinado que casi el 98% del gas en el penacho es agua, alrededor de 1% es hidrógeno y el resto es una mezcla de otras moléculas, incluyendo dióxido de carbono, metano y amoníaco.
Por desgracia la nave Cassini no está diseñada para detectar vida, entre otras cosas porque cuando se lanzó se desconocía la existencia de los penachos de Encélado.

Mucho más cerca de nosotros se encuentra la luna de Júpiter Europa, mucho mayor que Encélado (Europa es casi del tamaño de nuestra Luna) y también tienen un enorme océano global bajo su superficie helada. La futura exploración de los mundos oceánicos de la NASA está monitoreando gracias al telescopio espacial Hubble la actividad de Europa para detectar posibles penachos o chorros como los de Encelado.

¿Por qué son tan importantes estos penachos?.
Los penachos son una oportunidad de poder estudiar el océano subterráneo sin necesidad de perforar las decenas de kilómetros de hielo de la corteza, una tarea tecnológicamente imposible en la actualidad. Es decir no se necesita bajar al océano subterráneo, la actividad geológica expulsa parte de ese océano por medio de los penachos. Para estudiar esos restos expulsados del océano interior de la luna Europa la NASA tiene previsto enviar una nave que será lanzada en la década del 2020. Quizás entonces podamos encontrar las respuestas a algunas de las preguntas ancestrales que se hace la humanidad. ¿Existe vida más allá de la Tierra?.
Océano subterráneo de la luna de Saturno Encélado. -Imagen NASA.-
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